martes, 21 de octubre de 2014

Felices 10 meses Mati


Ayer cumpliste 10 meses mi Mati precioso, y no podría estar más
agradecida con la vida por haberte conocido. 
Tengo que admitir que al principio me asusté, tenía miedo de que iba a pasar,
 de cómo se iban a tomar la noticia todos. Tenía más miedo aún de
cómo sería mamá, cómo iba a cuidarte y educarte... Yo? Mamá? 



Después de un par de meses de asimilar la noticia, me di cuenta de que ya no pensaba en cosas negativas, sólo quería saber como sería tu carita, si ibas a ser niño o niña, que personalidad ibas a tener... Pero sobre todo, te quería sanito y en mis brazos. Tenía ganas de abrazarte y poder protegerte siempre. Básicamente en eso consistían mis días, en pensar en ti.

Hoy que te tengo conmigo, puedo decirte que lo que sentía estando embarazada es NADA a comparación de lo que siento ahora por ti. 
Todos los días me prometo a mi misma cuidarte más que a mi vida, y en las noches, cuando ya estás dormido, habló con Dios y le agradezco por haberte puesto en mi camino. Gracias, gracias infinitas. 


Te escribo  esto porque nunca había sentido ésta clase de amor. Nunca lloré de felicidad con tan sólo pensar en alguien. Nunca esperé que la vida fuera tan hermosa hasta que te conocí. Cuando naciste y te cargué, me olvidé del dolor, me olvidé de cómo era mi vida antes de ti, pero aprendí como amar incondicionalmente y es la mejor lección de vida.


 Tenerte en mis brazos me provocaron sentimientos encontrados. Por un lado, sentí que tenía la felicidad a mis pies y por el otro me sentía vulnerable porque sabía que a partir de ése día mi tesoro más preciado había llegado al mundo, a un mundo no tan bueno, pero prometí cuidarte y defenderte con mi vida si fuera necesario. Desde el 20 de diciembre y para siempre mi corazón te pertenece completamente mi Mati.


Todavía eres bebé, pero entiendes cuando te digo que no se agarra la comida de los gatos de la abuela por ejemplo y aunque llores, tengo que hacerlo. Porque parte de mi rol cómo mamá es educarte, enseñarte qué está bien y qué está mal. 
Esa soy yo, la que ríe cuando haces algo gracioso, la que se emociona cuando aprendes cosas nuevas, la que tiene que decir no a ciertas cosas por tu propio bien, la que te abraza cuando lloras... Pero sobre todas esas cosas, soy tu mamá, la que ve en ti al ser más perfecto del mundo. 


Desde que naciste, trato de enseñarte a ver con los ojos del corazón, así serás un buen hombre que sepa tratar a todos con respeto e igualdad, podrás distinguir el bien del mal, y sabrás que a la mujer de tu vida la vas a tratar con amor y respeto. 

Algún día vas a crecer, vas a tener tu propia familia, y yo estaré feliz de ver al hombre al que tu papá y yo habremos formado... Cuando tengas hijos, quiero que todos estén orgullosos de ti, que des el mismo amor que te fue entregado y sobre todo, que siempre seas leal a tus valores y principios. Respeta las opiniones de otras personas, finalmente tu sabrás que es bueno y qué es malo. Sé siempre una persona buena, ayuda a los demás sin esperar nada a cambio, la ayuda desinteresada es la que más satisfacción te dará. Hazme sentir orgullosa todos los días de mi vida, como lo has venido haciendo desde que te tuve en mi pancita.
Pero mientras tanto, déjame abrazarte y cuidarte, nunca me niegues un beso y confía siempre en mi, en tu mami, en tu amiga para toda la vida. 


Hoy, seguramente no vas a entender cuánto te amo. Y por eso, todos los años voy a escribirte una carta, y cuando tengas la edad necesaria para comprender todo lo que siento por ti, te las voy a dar todas, en orden, para que así puedas entenderme un poquito. Esta es la primera, y la comparto aquí porque el Diario Secreto de Mamá es parte de nuestra etapa como mamá e hijo.

Te amo mi niño hermoso, quédate siempre a mi lado.


Mamá








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