lunes, 13 de octubre de 2014

Cómo perder tu sala en 10 meses

Buenos días mamis. Hoy voy a contarles un poco sobre el playground que le armamos a mi Mati en la casa, para ser más exactos... En la sala.





Como algunas mamis sabrán, vivo en un departamento. Tenemos suficiente espacio para estar cómodos y tener todo ordenado y en su sitio, más no tenemos un cuarto de juegos para Matias (Además de su habitación).
Desde que nos mudamos, Diego me decía que se moría de pena que el gordo no tuviera un cuarto donde tener todos sus juguetes afuera para que se divirtiera, pero siempre hemos sido buenos adaptándonos a lo que tenemos y ésta vez no fue la excepción.


La única cosa que Mati tenía permanentemente en la sala era su saltarín, el Rain Forest Jumperoo de Fisher Price. 
Lo usó todos los días desde que tuvo mas o menos 4 meses y medio hasta hoy, ahora no lo usa tanto porque ya gatea, pero de todas maneras le sigue gustando. Como éste juego le gustaba tanto, no había forma de que estuviera moviéndolo todos los días de su cuarto a la sala, así que optamos por dejarlo en nuestra sala. Además de que lo usaba siempre, si necesitaba hacer algo, lo ponía a saltar y Mati se quedaba feliz. 
No vayan a confundir un andador con esto, son productos completamente diferentes.
Si tienen la oportunidad de comprarlo mamis, háganlo. Es de mucha ayuda para nosotras y además fortalecen las piernas de sus bebés.




Esta fue la primera vez que lo subimos, feliz!




Cuando Mati cumplió 6 meses aproximadamente ya no se divertía con las sonajitas para bebés, pero tampoco estaba en la edad de entender los juguetes con música y botones que tenía que apretar para que funcionen. 
Con Diego empezamos a buscar qué podía llamarle la atención y encontramos un juguete que hasta hoy es uno de sus favoritos. El Poppity Pop Musical Dino de Fisher Price. Tengo que aceptar que siempre pensé que era un hipopótamo, pero acabo de darme cuenta de que es un dinosaurio cuando busqué el nombre jaja. En fin, hipopótamo o dinosaurio, es lo máximo... Tiene un hueco donde van unas pelotitas y cuando se prende el juego las pelotas saltan y salen por la boca del animalito. Además tiene música y una ruedita con colores. A Matias le fascina. 
Cuando Mati fue invitado a su primer cumpleaños, quedo enamorado de una piscina de pelotas. Estuvimos al rededor de 2 horas en el cumple y mi gordo habrá pasado 1 hora y media jugando con las pelotas. 
Ese fue el siguiente paso, buscarle una piscina de pelotas al gordito. Estábamos paseando con Diego y Mati por el Jockey y pasamos por Infanti. En la vitrina había una piscina pequeña con pelotas y unos juguetitos colgando como los de los gimnasios de bebés.
Como Diego ya sabía que moría por eso para Mati lo compramos ése día. 
Mientras pagábamos, los vendedores se reían y me contaron que no podían creer cómo se vendían esas piscinas, era la novena del día y nunca vendían tanto un mismo producto. Eso quiere decir que no era la única mamá buscando eso para su bebé.




Además, el mismo día que compramos esa mini piscina, pasamos por Saga o Ripley (No me acuerdo cuál) y mientras Diego compraba unas cosas para la casa, yo me fui con Mati a la sección de bebés.
En realidad yo no planeaba comprarle nada al gordo, pero Diego nos dio el alcance y vio el Cruise Around Activity Lion de Fisher Price. 
Lo compró como para probar, no esperábamos que Mati fuera a usarlo mucho pero nos equivocamos. El gordo apenas lo vio se paró sin ayuda para jugar y ahora se suelta y se queda parado un rato sin agarrarse de nada. Además, tiene música y luces... Mati, hasta baila. Es un éxito.







También, paseando por Casa e Ideas encontré diferentes tipos de carpas. Habían de las normales tipo indio, unas en forma de castillos y otras que me llamaron mucho más la atención que son en forma de túnel. Compré una de túnel porque Mati está empezando a gatear. Cuando lo pongo a un extremo y al otro me siento yo o pongo un juguete que le gusta, mi gordo gatea mucho más rápido y concentrado. 
La foto que estoy poniendo no tiene los colores como la que le compré a Mati, es el mismo modelo, pero la de mi gordito tiene los colores del arco iris. 





Mati empezó a gatear y a caminar agarrado de alguien o de algo (Mueble, mesa, etc) recién hace 2 semanas, entonces, hasta hace 2 semanas no estábamos acostumbrados a cuidar que se golpee o que se caiga y MENOS que se mueva el sólo de un lado para el otro. 
Para variar, Diego hizo todo un plan sin que yo supiera... Un día nos fuimos a hacer las compras de la casa y regresa de Sodimac con 120 pelotas para bebés, un carro inflable y pisos de goma para bebés. 

Que lindo y que amoroso no? Pero doooonde íbamos a meter todo eso?! En el cuarto de Mati, imposible porque todo está ordenado y no habría espacio para meter todo eso. 

Llegamos a la casa y Diego, (Que no disfruta naaada armando cosas para Matias) se puso a armar el piso de letras sobre la alfombra, para que Mati no se golpeara contra el suelo en caso se cayera. 
Después, saco el carrito y empezó a inflarlo... Pero quiero aclarar que no es carrito, es un carrote. No se veía tan grande en la caja. 
Al final, sacó las 600 pelotas de las bolsas y las puso dentro el carro y también dentro de la piscina. Eso si, a Mati como que no le convence mucho el carro con las pelotas, aguanta un ratito y después quiere salir... Lo que si le gusta es pararse fuera del carro y jugar con las pelotitas que están dentro.



En realidad, al principio (Cuando recién nos mudamos) Diego era el más maniático con el orden, sobre todo de la sala. Si Mati jugaba en la alfombra y dejaba un juguetito, Diego estaba atrás para ordenarlo. Pero con el tiempo se dio cuenta de que mientras más creciera Mati, más espacio iba a necesitar para poder jugar y distraerse. Quién iba a pensar que finalmente Diego le armaría el lugar de juegos más lindo que un bebé quisiera tener :)

Si tienen el espacio para poder armarle un cuarto de juegos a sus bebés, háganlo, no se van a arrepentir. Y si no cuentan con el espacio como es mi caso, pueden tomar en cuenta las ideas que les he dejado para armar algo lindo y divertido para los chiquis.


Al principio choca un poco ver tu sala tomada por un pulguito de casi 10 meses, pero verlo reírse, jugar, pararse y gatear sin ningún peligro cerca no tiene precio. Volvería a olvidar mi sala sólo por verlo tan feliz. Además, crecen rápido, el tiempo vuela y nuestros hijos sólo van a ser niños una vez.

Que tengan una linda semana! 


Majo, Diego y Mati








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